miércoles, mayo 18, 2022
Inicio DESTACADOS Situación de familias de la zona del derrame de petróleo es crítica

Situación de familias de la zona del derrame de petróleo es crítica

- Advertisement -

Así lo describió Belén Páez, de Fundación Pachamama.

Punto Noticias. El martes 7 de abril del 2020 se detectó una erosión en el cauce del río Coca, que desencadenó, la madrugada del miércoles 8, la ruptura de la tubería del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) y del Sistema de Oleoductos Transecuatoriano (SOTE), en el límite entre las provincias de Napo y Sucumbíos, territorio donde habitan pueblos y nacionalidades indígenas.

Este hecho también provocó un derrame del crudo que llegó hasta los ríos Napo y Coca, que tiene magnitudes bastante grandes, según advirtió Belén Páez, directora de la Fundación Pachamama.

Condena que el Gobierno no transparenta los datos del impacto y dice que son cuatro mil barriles derramados. Páez cree que son muchos más, porque tiene información que más de 200 comunidades, 2.500 familias, han sido afectadas, a lo largo de la zona.

Cuenta que la situación de estas familias es crítica, porque, a más del temor que sienten por la presencia del coronavirus, por lo que se encuentran refugiadas en sus casas, les toca salir para pedir agua, buscar alimentos.

De igual manera, los ecosistemas y las especies animales y vegetales han sufrido daños.

En este contexto, se construye la iniciativa de las cuencas sagradas, territorios para la vida, una visión compartida entre los pueblos indígenas, las organizaciones no gubernamentales, la comunidad filantrópica, los empresarios locales y los gobiernos, hacia el establecimiento de una región protegida binacional (libre de la extracción de recursos a escala industrial) y gobernada de acuerdo con los principios indígenas tradicionales de cooperación y armonía, fomentando una relación entre el ser humano y la Tierra.

La propuesta está liderada principalmente por la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía del Ecuador (CONFENIAE), Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), junto con Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) y otros aliados locales en el Ecuador y Perú, en asociación con Pachamama Alliance, Amazon Watch y la Fundación Pachamama, y tiene como objetivo promover la gobernanza y la gestión biorregional e indígena de esta amplia región.

Belén Páez destacó que la fase de desarrollo de dos años conducirá a estos resultados: a) una fuerte alianza regional de pueblos y nacionalidades indígenas, que son los principales interesados en esta propuesta, los gobiernos y la sociedad civil, alineados en torno a una visión compartida para la protección de la región de las Cuencas Sagradas; b) un plan económico ecológico regional para las Cuencas Sagradas, acordado por los interesados; c) un plan de financiamiento de largo plazo acordado por los principales actores y con los correspondientes compromisos iniciales; y d) que no haya ninguna otra ampliación de la industria extractiva, incluidos los hidrocarburos, la minería e infraestructura relacionada en la región.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

ÚLTIMAS NOTICIAS

DEPORTES