Zona de UCI sin espacios disponibles, áreas de hospitalización registran una menor demanda en Pichincha

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En la ciudad se vive una etapa de estabilización del número de casos de Covid-19; pero la contagiosidad o virulencia se mantienen activas. En Quito el 22% de ciudadanos tienen el virus, según el ministro Juan Carlos Zevallos.

 

Punto Noticias: En septiembre de 2020 se sintió cierto alivio en las áreas de hospitalización de los establecimientos de salud de Pichincha, provincia con más casos de Covid-19 del país, ya que estos espacios cuentan médicos tratantes y se registró más disponibilidad de camas, pero las unidades de cuidados intensivos (UCI), que reciben a los pacientes con cuadros graves por el nuevo coronavirus, continúan en niveles máximos de capacidad.

En los centros del Ministerio de Salud, 132 de los 370 puestos habilitados en hospitalización están libres, mientras que en UCI solo cinco de los 110, según el Ministerio de Salud. En junio, julio y agosto pasados, ambos servicios funcionaron a al tope de su capacidad.

En el Hospital Pablo Arturo Suárez, que atiende solo coronavirus, el número de hospitalizados o con síntomas moderados bajó. sobre las UCI; allí se reporta que todo está copado, anota la neumóloga Belén Noboa. “Desde hace dos semanas, la ocupación en el primer servicio ha mejorado, pero nos preocupa la llegada de casos más complicados”.

También han subido las atenciones de secuelas de esta enfermedad; la mayoría presenta problemas respiratorios, como fibrosis pulmonar.

En el Hospital Carlos Andrade Marín (HCAM), del Seguro Social, que atiende a pacientes con y sin el virus, se vive una situación similar. “Antes de septiembre recibíamos 200 casos diarios. En este mes son 60”, anota Roberto Beletanga, director médico de la entidad.

En el HCAM, hasta la semana anterior, 30 de las 62 camas de hospitalización estaban libres. Mientras que los 72 sitios en UCI estaban llenos. “En esta área, la ocupación es del 100%; los pacientes aún requieren ventilación” afirma Beletanga.

En el Eugenio Espejo, la situación ha sido menos compleja, Manuel Jibaja, jefe de Terapia Intensiva precisó que desde hace un mes han sentido cierto alivio. Solo han necesitado una de las dos salas de UCI: una con 23 camas, cuya ocupación llegó al 100% y otra, con 10 puestos, donde ya han podido tratar a personas con otros tipos de enfermedades.

Esto implica un gran cambio en relación con lo vivido en este hospital desde marzo hasta inicios de septiembre del presente año. La semana pasada finalmente dieron de alta a una paciente de 40 años, que se mantuvo en UCI por 52 días.

Ahora, en terapia intensiva hay infectados que llevan dos, seis, 13 y hasta 23 días, en promedio. A Jibaja le preocupa que se haya malinterpretado el fin del estado de excepción y que se le haya perdido el miedo al Covid.

Espera que no se vean secuelas del reciente feriado en ocho a 14 días. “No se puede decir que la virulencia haya bajado sino que estamos atravesando la etapa más crítica de la pandemia. No se descarta que se produzca un nuevo incremento de casos por la flexibilización de las medidas de restricción”, opina Paúl Cárdenas, investigador del Instituto de Microbiología de la Universidad San Francisco.

Según el ministro Juan Carlos Zevallos, el último dato del estudio epidemiológico realizado en Quito señala que 22% de ciudadanos tiene el virus.

En la ciudad se vive una etapa de estabilización del número de casos; pero la contagiosidad o virulencia se mantienen activas, por lo que las medidas de bioseguridad deben seguir. Por eso, se ha insistido en la necesidad de usar mascarilla, mantener el distanciamiento social y lavarse constantemente las manos. (C.D.A.)

 

FUENTE: El Comercio