Tribunal difiere audiencia de apelación en caso Juliana Campoverde

Imagen referencial / El Comercio

El pastor Jonathan Carrillo, sentenciado a 25 años de prisión por este caso, intentará que el Tribunal de apelación revoque su condena

Punto Noticias.- Este miércoles 26 de febrero de 2020, el Tribunal de la Corte Provincial de Pichincha notificó que se difiere la audiencia de apelación, prevista para mañana, contra el pastor evangélico Jonathan Carrillo, sentenciado por el delito de secuestro extorsivo con resultado de muerte de Juliana Campoverde, desaparecida el 7 de julio de 2012. La nueva fecha se fijó para el próximo viernes 13 de marzo de 2020.

 

A través de su abogado, el pastor Jonathan Carrillo, sentenciado a 25 años de prisión por este caso, intentará que el Tribunal de apelación de la Corte Provincial de Pichincha revoque su condena.

La defensa de Carrillo pretenderá desvirtuar los cargos, mientras que la abogada de la familia de Juliana resaltará que todas las pruebas, incluida una de sus versiones, apuntan a que él es el responsable del secuestro y de la muerte.

Para Elizabeth Rodríguez, madre de Juliana, cambiar el día de la audiencia es revictimizante, ya que la familia lleva más de siete años exigiendo respuestas al Estado y a la Iglesia para saber dónde está Juliana. “Seguiremos sin desmayar hasta que el Estado responda dónde están todas y todos nuestros familiares qué los han desaparecido”, dijo.

Pamela Chiriboga, abogada y asesora legal de Inredh, considera que este diferimiento constituye «otros de los tantos eventos en el caso que dilatan el acceso real a la justicia de la familia». El nuevo Tribunal está conformado por los jueces Inés Romero Estévez, Henry Cáliz Ramos y Carlos Figueroa Aguirre. Estos dos últimos reemplazarán a las magistradas María Patlova Guerra y Diana Fernández, quienes tienen acta de ausencia por vacaciones y licencia médica, respectivamente.

Chiriboga tiene previsto solicitar a los jueces medidas de reparación más contundentes. Una de ellas que no solamente se cambie el nombre de la iglesia, como establece la sentencia escrita, sino que se cierre definitivamente.

Además, que la Fiscalía y la Policía Nacional impartan talleres y cursos en Género y Derechos Humanos a los funcionarios, así como se investigue a quienes participaron en el proceso (agentes y fiscales) para que se establezcan sanciones.

Por otra parte, el pastor de la iglesia cristiana Oasis de Esperanza mantuvo por ocho ocasiones versiones diferentes. Incluso, en su momento, se acogió a la cooperación eficaz para relatar los hechos y recibir una rebaja de la pena, que finalmente fue rechazada al negarse a declarar en el juicio.

En uno de sus testimonios, indicó que estuvo con la víctima el día de su desaparición, que la llevó a un motel, que tuvo relaciones sexuales y que un día después hubo agresiones, que resultaron en la muerte de Juliana.

Además, dijo que los restos de la joven los abandonó en una quebrada del sector de Bellavista, en el nororiente de Quito.

El actual abogado del pastor, Merck Benavides dijo que insistirá en la inocencia de su cliente. Expuso que durante la diligencia pedirá a los jueces que se haga “un análisis del hecho, de las normas legales que tipifican la supuesta infracción y que se llegue a determinar si se probó o no la existencia del delito y la responsabilidad”.

Mientras tanto, los plantones continuarán. El jueves se realizará la concentración en los exteriores de la Corte Provincial de Pichincha.

Fuente: La Hora, redes sociales