Richard Martínez tendría un puesto de trabajo asegurado en el Banco Interamericano de Desarrollo, denuncia Marco Flores

Foto: Radio Pichincha Universal

Lo grave de esto es que saldrá del país dejándonos una economía arruinada, agregó.

El economista Marco Flores, informó que el New York Times publicó el pasado 26 de agosto que el ahora presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Mauricio Claver Carone, previo a ser electo como titular de ese organismo internacional se comprometió con los ministros de Finanzas de Jamaica y Ecuador, Clarke Nigel y Richard Martínez respectivamente, a ubicarlos en altos cargos de ese ente: “Y él mismo se ha encargado de decir en el Ministerio de Finanzas que se va en octubre”.

Indicó que el rotativo estadounidense puntualiza que tanto Ecuador como Jamaica apoyaron con sus votos para que Claver Carone llegué a la presidencia del BID.  Sin embargo manifestó que lo grave de este tema es que Martínez saldría del país dejando la economía arruinada.

Criticó las declaraciones del Ministro de Finanzas ecuatoriano de una supuesta renegociación exitosa de la deuda externa, mientras el Gobierno ni siquiera paga los sueldos del sector público y ha hecho recortes graves a la educación y la salud.

“80% de la población no tiene ahorros y vive al día  y sale este señor a decir que la forma que se renegocia la deuda es un ejemplo para el mundo”.

Citó otro artículo del Times del 23 de abril de este año, donde se menciona que la pandemia, en esa fecha, causaba furor en el Ecuador pues el número de muertos estaba entre los peores del mundo: “Analizan los datos y sugieren que la cifra de muertes en el país es 15 veces más alta que el registro oficial de víctimas de coronavirus  y en ese contexto, precisamente ahí Martínez pagó USD1.250 millones anticipando a Goldman Sachs y Credit Suisse”.

Reiteró que el ministro de Finanzas lo único que ha hecho es destruir la economía del Ecuador, destruyendo el nivel de empleo, quebrando a la mayoría de empresas y ahora metiendo la mano al bolsillo de quienes ya no tienen para sobrevivir, pues les ha gravado un impuesto hasta al internet que necesitan los menores de edad para acceder a la educación.