Organización Internacional del Trabajo: El empleo juvenil es más afectado en pandemia

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En jóvenes, tan solo al 21 % de los trabajadores son de entre 18 y 29 años.

Punto Noticias.- En Ecuador hay más de 3 millones de jóvenes, el 25 % de la población en edad laboral. Antes de la pandemia por la covid-19, a diciembre del 2019, los registros decían que por cada 100 jóvenes de entre 18 y 29 años 57 tenían trabajo, 6 desocupados y 37 inactivos.

Estos datos los entrega la Organización Internacional de Trabajo (OIT) cuando analiza la situación de los jóvenes en empleo y protección social en Ecuador. Aquellos que tenían trabajo, solo eran el 31 % de los hombres y el 34,7 % de las mujeres estaban afiliados a la seguridad social. “Se trata de niveles de protección social muy inferiores a los correspondientes a la población adulta”.

En el contexto de la pandemia es más grave aún, ya que las recesiones afectan más a los jóvenes que a los trabajadores adultos y con experiencia, “y suelen ser los primeros en ser despedidos o en ver un recorte de sus horas de trabajo”. Y laboran básicamente en varias industrias más afectadas por el COVID-19: comercio, hotelería y servicios de comidas.

Dentro de los jóvenes, la situación de las mujeres, en lo laboral y protección social “revestía una gran gravedad aun antes de la crisis actual. En Ecuador, solo cuatro de cada diez trabajadores venían cotizando a la seguridad social, y para el caso de los jóvenes, la cobertura alcanza tan solo al 21 % de los trabajadores de entre 18 y 29 años”, señala el estudio mostrado esta semana.

Esta organización laboral lamenta que la emergencia sanitaria “sorprenda a Ecuador, así como a muchos otros países de la región, a mitad de camino en diferentes políticas de reforma que intentaban mejorar la cobertura de la protección social”.

Aquellos jóvenes que buscaban empleo, les será más difícil durante la pandemia. Mucho peor para los que tienen empleos o pudiendo tenerlos los limita las políticas de aislamiento, la OIT cree importante evaluar con cuidado las medidas de flexibilización apoyadas por testeos más amplios, que permitan a estos grupo poblacionales, de menor riesgo, volver más pronto a sus puestos de trabajo y así recuperar sus ingresos.

Las estimaciones de la OIT, en la realización de pruebas de detección y el rastreo de contactos está relacionado con una disminución del 50 % de la cantidad de horas de trabajo perdidas.

Fuente: El Universo