No hay datos que hagan pensar que Quito pueda llegar a la situación que vivió Guayaquil, a decir del alcalde Yunda

Imagen: Pichincha Comunicaciones

Previno que la capital volverá a semáforo en rojo, si aumentan demasiado los contagios con el virus y se desborda el sistema sanitario.

Punto Noticias. Respecto a informaciones de que, al momento, Quito supera a Guayaquil en número de fallecidos diarios por la pandemia del Covid-19, el alcalde de la capital, Jorge Yunda, comentó que tal informe no tiene ningún asidero y no hay ni punto de comparación.

Yunda recordó que en el Puerto Principal hubo alrededor de 18 mil muertos, mientras que Quito registra 300 fallecidos, lo que es una distancia abismal, si se comparan las cifras.

Considera que los de Quito y Guayaquil son escenarios totalmente diferentes, porque la capital ya pasó la cuarentena y el período de incubación, mientras que Guayaquil fue azotada por un contagio comunitario feroz.

Para el alcalde, hay una tasa baja, esperanzadora, de contagios con coronavirus, pues, de cada 100 personas a las que se les toma la prueba, seis dan positivo para la enfermedad.

No negó que ya no quedan espacios disponibles en las unidades de cuidado intensivo (UCI), pero aseveró que tampoco se ha desbordado el sistema sanitario, que está trabajando a su máxima potencia.

Insistió en su llamado a la ciudadanía para que continúe cuidándose, con el uso de la mascarilla y el lavado de manos, porque, el hecho de que se terminó la cuarentena no significa que no existe el virus o que porque estamos en color amarillo debemos relajarnos, salir a visitas, hacer fiestas.

El distanciamiento social, el lavado de manos, el uso de mascarillas son fundamentales, reiteró, al tiempo que alertó que lo que suceda en los próximos seis días será importante para saber qué pasa con la curva epidemiológica.

Dijo que los datos son preocupantes, como en todo el tiempo de la presencia de la enfermedad, pero nada hace pensar que en Quito podría ocurrir lo que en Guayaquil.

No obstante, el alcalde Yunda advirtió que si la curva de contagios sube demasiado y el sistema sanitario comienza a desbordarse, se tendrá que retornar al color rojo del semáforo de riesgos.