Los cárteles de la salud: intactos

Por: Pablo Izquierdo Pinos para Confirmado.net

Se calcula que la mafia de medicamentos, insumos, equipos e infraestructura de salud son el segundo sector de la economía ilegal ecuatoriana después del narcotráfico. En el tráfico de drogas hay capos de bandas como alias “Rasquiña”. En salud igual, hay “padrinos” y testaferros de empresas o grupos familiares ahora identificados por Fiscalía, con contactos políticos poderosos. Los dos comercian con la salud y la vida de los ecuatorianos y mueven inmensas fortunas mal habidas. Lo compran todo. Incluida su impunidad.

Tápate la boca: ¡Denuncien denuncien la corrupción!, dijo el primer mandatario. Apenas a los 27 días laborables como Gerente del Hospital “Eugenio Espejo”, alentado lo hice. Me equivoqué. En un país normal sería meritorio. Aquí fue la peor decisión. Las amenazas no faltaron. Algún desinformado encima preguntó ¿porqué no lo hice antes? ¿Antes de qué? Sería bueno que esos periodistas acuciosos lean mis artículos periodísticos y/o pregunten al Gerente que lleva 13 años en el puesto y al resto de directores y gerentes que llevan 4, 5, 6 años dando vueltas entre los principales hospitales del IESS y del MSP. Todos indemnes. El que denuncia: investigado.

¿A quién responden?: Gente servil, inepta y cuestionada de hospitales de Guayaquil que han recalado en hospitales de Quito y contaminaron hospitales como los de Portoviejo, Manta, Machala, Babahoyo, Quevedo, Cuenca, Ambato y Santo Domingo. Callan porque son parte del reparto de un sistema infeccioso corrupto que los chantajea y los presiona. Esas estructuras vitales del negocio de la salud, aún siguen intactas. Tomando fuerza. Agazapados esperando que todo vuelva a su “nueva normalidad”. La misma. Ahora robarán, tapados la cara.

Falacia: Un periodista que nunca contrasta “su información”, dijo sin ningún fundamento que he sido “asesor correísta durante 10 años”. Cuando en realidad por recomendación de una organización humanitaria médica mundial, vine de Argentina -donde trabajaba como pediatra y sanitarista- a encargarme de miles de casos de enfermedades catastróficas y temas sociales y humanitarios exclusivamente del año 2012 al 2013. Nada más. Hicimos un trabajo solidario, silencioso de asistencia a centenares de niños enfermos, pobres y excluidos del Ecuador. No se volvió a hacer nunca más. Eso no lo dijo.

Médicos brillantes y dignos: El Hospital “Guayaquil” que tuvo de Directores Médicos a profesionales probos y honestos como Abel Gilbert Pontón, Roberto Gilbert Elizalde, Alfonso Espinel, Bosco Mendoza. El “Eugenio Espejo” con Directores de la talla de Ernesto Mantilla, Alfredo Pérez Rueda, Ricardo Carrasco Andrade, César Irigoyen, Miguel Serrano, Luis Felipe Sánchez. Maestros intachables, solidarios, incapaces de llevarse una aguja del hospital o aceptar un viaje pagado por una farmacéutica. La red de hospitales, ahora convertida en una maraña de corrupción. A saber:

Organigrama del atraco: A los hospitales ya no van de gerentes o directores las mentes más brillantes, los médicos más honestos, decentes y experimentados. No. El reparto: Las más altas esferas del poder político y económico distribuyen los hospitales con los más grandes presupuestos económicos -según Fiscalía- a  ciertos Asambleístas sin honor que a cambio de votos complacientes con el ejecutivo de turno, ferian -como intermediarios- los insumos, medicamentos, equipamiento e infraestructura de la salud a esas poderosas familias que permanecen en el anonimato y cuyos representantes han sido sus testaferros. Ellos acaparan todo: venden desde tabletas de paracetamol a equipos de robótica para cirugía, pasando por mascarillas N95 y construcción de hospitales. Sin olvidar los pingues contratos de seguridad. Un pulpo, con cien tentáculos que alcanza todos los estamentos del Estado.

La lista de la peste: Los empresarios coludidos que manejan la salud intercalando sus ventas entre ellos, nos hacen creer que a veces incluso pierden los contratos. Ellos, en complicidad con ciertos asambleístas han levantado una evidente base de datos con los perfiles de ingenieros y médicos corruptos comprados y recomendados a dedo. Gerentes y directores intocables, gregarios y mercenarios sanitarios que han permanecido los últimos años rotando por diferentes hospitales del país. Se tomaron e instalaron junto con su equipo de confianza: las Direcciones Administrativa Financiera, las jefaturas de Compras Públicas, las Asesoría Jurídicas y las Direcciones de Talento Humano.  Todos cumplen un papel común: responden a un “padrino”

Eliminados los informes previos de Contraloría, la justicia descubrió que el protagonismo pasó al Sercop donde  los tentáculos del pulpo encontraron algunos silencios cómplices y funcionarios sumisos, complacientes. La Contraloría, la Fiscalía, por tanto no necesitarían de auditores ni Fuerzas de Tareas multidisciplinarias, solo tienen que ver por donde han rotado, de dónde vienen, en dónde están ahora. Y con voluntad y decisión política romper esa estructura donde más les duele: en los mandos medios enquistados. Y se les cae el negocio de la Salud como mercancía. Pero no, siguen ahí. ¿Por qué será?

Pistas: No hay que ser un genio para ver lo evidente. Vienen del Teodoro Maldonado Carbo, pasaron a Los Ceibos, siguieron al Hospital de Guasmo, luego al hospital Guayaquil, unos se diseminaron por Ambato, Manta, Portoviejo, Cuenca. Otros, los más avezados y leales -ya quemados- recalaron como plaga en el IESS Sur, el Enrique Garcés, el hospital de Calderón, el Pablo Arturo Suárez, etc. Lejos de su origen. –“Sirvo donde me necesite la Patria”. No. Puro interés.

Médicos inmorales e indignos: Toda esa cochambre de felonía, malversación y robo a los sagrados dineros de la salud, no sería posible si no hubiesen pocos médicos que se prestan a ese juego perverso. Hay traumatólogos, cirujanos, cardiólogos, radiólogos, fisiatras, etc. Algunos reconocidos en su especialidad, pero que en realidad son simples maleantes ávidos por más y más dinero. En los hospitales todos lo saben, pero callan por miedo. Los médicos nos conocemos todos. Creadores de la “necesidad” para comprar prótesis, material de osteosíntesis, quirófanos, válvulas y endoprótesis, ecógrafos, mamógrafos, tomógrafos. Todo con sobreprecio y de mala calidad. O si lo hay, vuelven a comprarlo sin problema. Son pocos, pero son.

Hay hospitales donde tienen dos tomógrafos. Rompiendo estándares de la OMS. Uno nuevo que hay que apagarlo porque se recalienta. Al antiguo solo había que cambiarle el tubo de Rx. Mientras en otros hospitales como el de Riobamba, el tomógrafo está parado desde hace dos años. Los pacientes llevan fotocopiados los resultados en papel simple de un prestador externo. Los “creadores de la necesidad”, cual Judas, reciben su parte. Los más escrupulosos son premiados con viajes a Europa o los EE.UU. Negocio perverso.

En Riobamba imprimen los pacientes en una hoja de un prestador porque el equipo del hospital no funciona. / Fuente: Confirmado.net

Solución: lo quieren hacer gratis mis maestros de Salud Pública, el actual ministro de Salud de Argentina,  Dr. Ginés González García y el uruguayo experto en economía de la salud Carlos Grau, quién vino y salió asustado del despilfarro. Lo propuse. A nadie le interesó  

1. Sacar de los hospitales la potestad de comprar al arbitrio de los “creadores de la necesidad”, del “histórico” y del “stock”. Instalar un Tablero de Comando en Salud que recepta y genera información directa desde los hospitales del MSP y del IESS. Ésta, consolidada en un sistema informático realiza un cálculo masivo de datos mediante métodos estadísticos y modelos epidemiológicos que facilitan la compra y gestión institucional, la negociación política, la identificación de necesidades sanitarias reales, la movilización transparente y justa de recursos y la evaluación de las intervenciones en salud. El control lo hace una Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, de cinco miembros expertos y honestísimos de la sociedad civil nombrados por el presidente.

2. Descabezar ya y de raíz las gerencias y direcciones médicas hospitalarias, junto con los mandos medios incrustados, es decir directores administrativos financieros, compras públicas, talento humano y asesoría jurídica. Eliminar de los hospitales más pequeños como dispensarios y hospitales de segundo nivel -donde hay directores médicos- a los directores administrativos de 4 mil dólares cada uno. Esto ahorraría en burocracia 15 millones en el IESS y 8 millones en el MSP. Llamar a un concurso transparente de méritos y oposición, vigilado por un comité ético nacional y nombrar profesionales honestos, probos y con experiencia.

 Un sueño. A nadie le interesa. No les conviene. El tiempo y el silencio me dieron la razón. Encendí la mecha, ojalá el reguero de pólvora llegue a las verdaderas cabezas del pulpo.

Fuente: Confirmado.Net.