Lenin Moreno prepara la venta de activos de los medios públicos valorados en USD 107 millones

Ecuador TV, Radio Pública y El Telégrafo cuentan con mejor infraestructura y tecnología que los medios privados

LOS PERIODISTAS

Paradójicamente Lenin Moreno fue quien inauguró el edificio de los medios públicos, el 16 de diciembre de 2009 cuando era vicepresidente de la República, y ahora es el responsable de su cierre.

Ecuador TV, Radio Pública y El Telégrafo finalizaron sus operaciones con la desvinculación de 500 trabajadores, dentro del proceso de cierre de la Empresa de Medios Públicos EP.

De esta manera el gobierno echó abajo un proyecto que nació hace 13 años, que tenía como propósito democratizar la información, y en el que se invirtieron decenas de millones de dólares.

Los activos de estos tres medios ascienden a USD 107 millones entre edificios, estudios, equipos, estaciones repetidoras, antenas, imprenta, mobiliario y otros bienes.

Ecuador TV cuenta con 99 repetidoras y se convirtió en el canal de televisión de mayor cobertura en las 24 provincias. Recientemente se desarrolló el proyecto JBIC por USD 20 millones, que le permitió contar con tecnología de punta, satélite, unidades móviles, drones y archivos digitales.

En el área de noticias quedaron cinco trabajadores: una presentadora, una periodista, un redactor, un productor y un técnico, quienes se encargan de poner al aire contenidos e imágenes tomados de otros medios o de archivo.

Xavier Lasso, exdirector de Ecuador TV lamenta que el gobierno haya incumplido su promesa de fortalecer a los medios públicos, cuando inició su mandato.

Como uno de los artífices, señala al actual ministro de Telecomunicaciones, Andrés Michelena, quien ejecutó todo lo contrario al plan de fortalecimiento estratégico de los medios públicos 2017-2021, presentado cuando se desempeñó como coordinador de esos medios.

Radio Pública nació con una inversión de USD 5 millones y dispone de 66 repetidoras Harrison de alta tecnología, lo que la convirtió en la emisora de mayor alcance nacional.

Giovana Tassi, exdirectora de la emisora, considera que se está atentando al derecho a la información de los ciudadanos, especialmente de las poblaciones fronterizas y otras zonas a las que los medios privados no llegaban.

Asimismo, Radio Pública trasmitía programas en vivo con actores de la amazonia e incluía en su programación contenidos culturales y educativos, distintos a los ofrecidos por los medios tradicionales.

En cuanto a diario El Telégrafo, el rotativo dispone de una de una de las imprentas más modernas de Sudamérica, en la que no solo imprimía sus ediciones, sino también textos escolares, folletos y otros productos de entidades públicas y privadas, lo que le permitió generar utilidades hace pocos años.

El medio impreso alcanzó reconocimientos internacionales, como el premio WAN IFRA, como uno de los ocho diarios mejor impresos de América Latina, otorgado en 2012 por la Asociación Mundial de Editores de Noticias.

El catedrático y experto en comunicación, Hernán Reyes, coincide en que habrá una afectación a la ciudadanía porque perderá el acceso a contenidos distintos a los medios comerciales.

Considera que el cierre de estos medios responde a la política del presidente Lenin Moreno de acabar con todo lo público.

Fuentes del gobierno revelan que se está preparando la venta de los activos a medios privados nacionales o extranjeros, para lo cual inició conversaciones.

Reyes opina que sería deplorable que se pretenda vender los equipos a precios irrisorios para favorecer a algún medio privado.

Los medios públicos se suman a la lista de empresas estatales que desaparecerán y serán entregadas a manos privadas como Tame, Ferrocarriles del Ecuador y Correos del Ecuador, con lo que miles de trabajadores perderán su empleo.