Las mujeres son más propensas a ser víctimas de todo tipo de violencia

Foto: Derecho Ecuador

La violencia genera traumas, estrés y enfermedades que deben ser tratadas por especialistas. La familia también puede resultar afectada.

Punto Noticias.- La violencia no tiene límites ni discrimina a nadie, pero las mujeres son las más propensas a padecerla y, en muchas ocasiones, su entorno familiar.

Para Virginia Gómez de la Torre, directora de la Fundación Desafío, la violencia ahora es múltiple, ya no se reduce a la violencia física, sexual o psicológica, sino también hay la. patrimonial, la ginecobstétrica, la política y la simbólica.

La experta en temas sobre la mujer señala que desde varios ámbitos el Estado “patriarcal y capitalista” produce violencia.

Considera que esto ha provocado que la conceptualización de violencia crezca en un 65%, siendo los sectores de bajos recursos los más afectados.

El problema radica en que se ha naturalizado la violencia, lo que en términos económicos representaría USD 1.400 millones de pérdidas anuales.

Para Gómez de la Torre lo primordial es cambiar el Estado patriarcal en el que se ha institucionalizado la violencia machista y hasta incestuosa.

“Cuando las familias viven violencia es muy probable que también vivan violencia incestuosa. Un hombre que violenta a su pareja puede tranquilamente violentar a su hija, entenada, cuñada, o a su sobrina, porque la violencia no tiene límites. En ese marco la disfuncionalidad es una característica que le estaría afectando al 65% de las mujeres ecuatorianas”, sostiene.

Pero la violencia en el ámbito familiar también se desarrolla de padres a hijos y en algunos casos se han registrado suicidios.

A este inconveniente, Gómez de la Torre suma el femicidio y los hijos de aquellas mujeres asesinadas por sus parejas que pueden quedar en la orfandad.

Con este antecedente enfatiza que la violencia es un espiral que no terminará nunca si no hay un compromiso serio de la sociedad de poner un pare.

La doctora Rocío Maldonado también coincide con este aspecto.

“Lo peor de todo es que es una cadena, si una persona recibió violencia, va a ser violenta con sus hijos y así sucesivamente hasta que alguien les abra los ojos y les dé una capacitación primero de autocrítica y de ahí para que los hijos rompan esas cadenas”, puntualiza.

Maldonado advierte que cuando llegan a consulta las mujeres presentan una serie de dolores generados por traumas, estrés, represiones, los cuales desencadenan en enfermedades.

Katherine Gándara, psicóloga educativa de Q’indi Yachana y la Asociación de Servicios de Capacitación Sicomind- Asocaps, expresa que, si bien la violencia se da en la vida pública como privada, es en el hogar en donde se reportan más casos.

Gándara menciona que por la violencia intrafamiliar los niños son los más afectados al ser receptores directos de la violencia contra las madres.

“Los niños que crecen en este ambiente crecen inmersos en el miedo y ellos son candidatos a una variedad de trastornos. Uno de ellos como es el estrés postraumático, la depresión, trastornos de personalidad entre oros, están en una fase de crecimiento y desarrollo madurativo y conforman su personalidad en función a esta violencia que ellos están viviendo”, subraya.

La psicóloga manifiesta que durante el aislamiento a causa de la pandemia se registraron más casos de violencia, lo que complicó, incluso, las denuncias.

Precisa que durante los tratamientos que brinda a las pacientes se les recomienda salir de ese medio, es decir que mejoren su autoestima y tomen el control de su vida.

Fuente: Fundación Desafío, Q’indi Yachana y la Asociación de Servicios de Capacitación Sicomind- Asocaps, redes sociales