La persecución política y el cogobierno con la derecha marcaron los primeros 3 años de gestión de Lenin Moreno

Imagen representativa: Nodal

El modelo económico subordinado al FMI llevó al país a una profunda crisis

Lenín Moreno llegó al poder hace 3 años con un plan de Gobierno que apuntaba a dar continuidad a los 10 años de la revolución ciudadana liderada por el expresidente Rafael Correa. Sin embargo, en poco tiempo traicionó esos principios y dio un giro a la derecha.

Con el apoyo de CREO, Partido Social Cristiano, el PRE, Pachakutik, la banca, empresarios, medios de comunicación y sectores sociales, echó abajo lo construido en una década.

El Consejo de Participación Ciudadana y Control Social Transitorio, presidido por Julio César Trujillo e integrado tras una consulta popular, fue el instrumento para concentrar el poder y acabar con la institucionalidad.

Destituyó a los titulares de la Fiscalía, la Corte Nacional de Justicia, el Consejo de la Judicatura, la Procuraduría, las superintendencias y el Consejo Nacional Electoral.

Nombró a personas vinculadas con la derecha y captó la Contraloría con la ratificación de Pablo Celi como contralor Subrogante.

La justicia persiguió al correísmo. Encarceló al vicepresidente Jorge Glas por el caso Odebrecth y condenó a 8 años de prisión al expresidente Correa, por el denominado caso sobornos, con el fin de bloquear su participación electoral.

Se siguieron procesos penales contra la prefecta de Pichincha Paola Pabón y ex funcionarios como Virgilio Hernández, Ricardo Patiño, Fernando y Vinicio Alvarado, Carlos Ochoa y Marco Antonio Bravo, entre otros.

La prensa fue una aliada clave y jugó un rol importante como defensora de la gestión gubernamental. A cambio, la Asamblea eliminó la Superintendencia de Comunicación.

Entregó el manejo de la economía a los empresarios, a través de la designación de Richard Martínez, como ministro de Finanzas.

La política económica se redireccionó al Fondo Monetario Internacional, lo que se plasmó en una Carta de Intensión que permitió compromisos crediticios por 10.200 millones de dólares.

La deuda externa pública y privada, que en mayo de 2017 fue de 43.500 millones de dólares, tres años más tarde se incrementó a 65.000 millones de dólares.

El riesgo país se quintuplicó en 3 años, al pasar de 650 a 3.245 puntos.

El manejo económico y político provocó un permanente desgaste en los niveles de credibilidad del presidente, que llegó al 7%.