La imagen de Ecuador es mala, producto de la política exterior servil y entreguista, dice Fernando Yépez

Foto: Pichincha Comunicaciones

Se ha evidenciado el abuso en los nombramientos entregados a amigos y parientes del Presidente de la República como su propia hija en el servicio exterior, agregó.

Fernando Yépez, exvicecanciller de la República, destacó que la imagen internacional del Ecuador es muy mala, producto de la política exterior servil, entreguista y de la traición a la propuesta de plan de Gobierno con la que Lenín Moreno llegó al poder.

“Esto se refleja en la entrega de Julian Assange, que constituyó una de las páginas de mayor vergüenza en lo internacional”.

Mencionó que el actual canciller Luis Gallegos heredó una política exterior definida de su antecesor José Valencia, sin embargo resaltó que con el cambio de ministro al menos se aspiraba a que esa cartera de Estado deje de ser un apéndice de funcionarios que no tienen competencia en la política exterior: “Pero se sigue apreciando viajes inconsultos a tratar temas internacionales, ayer apareció un comunicado informando que viajan a Washington a preparar el viaje de Moreno, los ministros de Salud, Finanzas y el secretario de Gabinete, y no se menciona al canciller cuando es de su competencia en la manejo de las relaciones internacionales”.

Remarcó que a lo largo de estos cuatro años se ha podido notar los abusos cometidos con los cargos públicos para realizar viajes internacionales, como ocurrió con la visita de Roldán a su padre, quien es embajador de Ecuador en España, para supuestamente tratar temas de relación bilateral: “¿Qué acaso no hay canciller? Además esos viajes de “alto nivel” no se improvisan, se negocian y hay agendas estipuladas”.

Lamentó que hoy se esté denunciando desde la Asamblea Nacional las irregularidades que se habrían cometido en la Academia Diplomática, misma que al reaperturarse ya mostró tintes políticos cuando debe ser visto como un Centro de Capacitación de Funcionarios pluralista, democrático, incluyente y compuesto por servidores de distinto pensamiento y tendencias que sean representativos de la diversidad nacional: “En el discurso de reapertura fue sectario, porque se dedicaron a condenar a una tendencia, había calificativos duros de las designaciones de años pasados y la academia no es para formar títeres del poder, debe ser democrática, abierta”.