La Federación debe cambiar más que el escudo

Andrés Luna Montalvo

Una semana intensa se vivió entre la afición deportiva tras la presentación, el pasado lunes 13 de enero, del nuevo escudo de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), una apuesta drástica y arriesgada de una organización cuya reputación debe codearse con lo más descalificado del país. Y no es que la actual directiva la haya desacreditado tanto, sino que heredó veinte años de impunidad y despotismo que no se limpiará de la noche a la mañana, y menos si en los torneos que disputa la Selección de mayores sigue dando instrucciones el Coordinador que inició su tarea allá por 1998.

Las críticas a Los Transformers, al cóndor ausente, a la devoción eurocéntrica y todo lo negativo que se le puede encontrar al escudo, se desvanecerán cuando la FEF comience a dar resultados positivos, y no hablo de ganarle a Argentina y luego golear a Uruguay en las dos primeras fechas de la Clasificatoria a Catar que inicia en marzo, sino resultados duraderos, a largo plazo, de fondo y no de forma.

Necesitamos una FEF que destierre todo vestigio de que los dirigentes imponen futbolistas al cuerpo técnico para que sean convocados, se coticen internacionalmente y luego ganar dinero, mucho dinero, a costa de esos llamados a vestir la tricolor. Precisamos una FEF que nos invite a recordar con humor las denuncias de quienes fueron acusados de intentar ingresar ilegalmente a los Estados Unidos simulando ser parte de la delegación ecuatoriana, ¡y como jugadores! Es indispensable una FEF que planifique sus objetivos en función del éxito del principal deporte del país, y no de ganar las elecciones cada cuatro años por mayoría absoluta con el voto de directivos bien viajados, bien comidos y llenos de viáticos.

El escudo es solo una puerta para que cambios así de radicales no queden en lo cosmético, sino que se conviertan en oportunidades para transformar el deporte más allá del próximo partido. Si a cambio de no ir Catar ofrecemos una FEF adecentada, con procesos transparentes y con visión de futuro, el no clasificar a otro Mundial no será un problema, total, nos hemos privado de dieciocho anteriormente y aquí seguimos.