Jugando con el contagio

Por: Andrés Luna Montalvo.

Los resultados positivos de Covid-19 que se arrojaron entre el lunes 21 y el martes 22 de septiembre por parte de la delegación de futbolistas de Flamengo que jugaba sus compromisos por Copa Libertadores en Ecuador, encendieron las alarmas en la comunidad científica, más no en la dirigencia deportiva. Hasta el día del juego contra Barcelona en Guayaquil, Flamengo reportó siete casos de futbolistas contagiados, mas médicos y directivos. El último reporte del pasado viernes, ya rondaba los 27 contagios. El partido con Barcelona se jugó.

Lo que el presidente Carlos Alfaro Moreno llamó “casos imaginarios”, los médicos lo llaman prevención. Según el doctor Oscar Concha, voz respetada en la medicina del deporte dentro y fuera del país, el partido no debió jugarse y la fecha del fin de semana tampoco, “no son solo ellos, son sus familias, pero hay intereses políticos y económicos de por medio que dejan de lado a las cuestiones médicas”.

El ajetreo del martes fue confuso, “con buen criterio el partido del martes iba a ser suspendido, pero tuvieron presiones y el partido se jugó”, lamenta Concha, recordando los dos comunicados opuestos del Municipio de Guayaquil, en los que «se inhabilita temporalmente el estadio Monumental para encuentros deportivos de cualquier índole”, y luego se “aclara” que “no está inhabilitado”; una contradicción propia del desastre que vivimos en abril.

Independiente del Valle jugó el jueves 17 también con Flamengo, hasta el momento reporta un caso confirmado, “en los siguientes días el número irá aumentando no solo en este equipo sino en el Barcelona”, explicó Concha. Las 44 pruebas rápidas de Barcelona lo habilitaron para jugar el sábado, las PCR recién se conocerán en las próximas horas, “el periodo de incubación de esta enfermedad dura algunos días”.

El hecho me recordó a la famosa tragedia del transbordador espacial Challenger en 1986. La noche anterior al lanzamiento, la Nasa conoció que, al tener temperaturas menores a 12 grados, era muy probable que la nave colapse por el congelamiento de sus gomas. Esa noche nevó en Florida. Se decidió que el cohete debía ser lanzado, pues la transmisión por televisión abierta para todo el mundo estaba lista y comercializada.