Habilitada la circulación en sentido sur-norte en la avenida Manuel Córdova Galarza

Foto El Comercio

En el colegio Pomasqui, al extremo norte de Quito, personal administrativo y maestros limpiaron las instalaciones del establecimiento, afectadas por el aluvión del día miércoles pasado.

Punto Noticias.- La mayoría de los maestros y todo el personal administrativo del Colegio Pomasqui, al extremo norte de Quito, debieron unir esfuerzos para limpiar la mañana de este viernes 18 de septiembre, las instalaciones del plantel que se afectaron por el aluvión del día miércoles pasado.

 

Mucho antes de las 08:00 todos se reunieron en el patio del centro educativo para organizarse. Con escobas y palas, limpiaban del fango dentro del lugar.

Una pequeña pala mecánica sacaba el agua acumulada. Por el lado occidental del colegio, tres retroexcavadoras y un tractor removían tierra y escombros que anegaron el colector de la quebrada Santa Teresa.

Dentro de los patios del plantel, un tractor sacaba una gruesa de capa de lodo, de aproximadamente 20 centímetros de espesor, y las transportaba a tres volquetas amarillas retiraban ese material.

La movilización en la avenida Manuel Córdova Galarza fue habilitada en sentido sur – norte. El carril de sentido contrario está bloqueado en la zona porque la cerca con cintas amarillas alertan de personal trabajando.

Ahora los conductores circulan por la calle García Moreno que es paralela a la Manuel Córdova Galarza. “Esperemos que esto mejore en las próximas horas y podamos movilizarnos con mayor tranquilidad”, dijo un chofer Manuel Vallejo.

Del Cuerpo de Bomberos de Quito (CBQ), el teniente Cristian Logaña, acudió a al socorro en las instalaciones del centro educativo con cinco efectivos. “Nos asignaron para brindar seguridad. La maquinaria se encarga de remover los escombros”.

Muchos vecinos asustados por los acontecimientos de anteayer. Amparito Ibarra, propietaria de un comercio de pinturas, dice preocupada. “Nos da miedo que vuelva a llover con la misma fuerza. Me aterré cuando se reventó el muro central del colegio”.

Cristopher Enríquez lamenta que todos los moradores están asustados por la emergencia. “Nos afectó económicamente a los negocios esta semana y la que viene”.

Fuente: El Comercio