Exministra Duarte considera una injusticia haberla involucrado en el caso Sobornos

María de los Ángeles Duarte, exministra de Transporte. Imagen: Pichincha Universal/BPE

Punto Noticias. María de los Ángeles Duarte, exministra de Transporte, en el Gobierno de Rafael Correa, es una de las 21 personas que son procesadas por el presunto delito de cohecho, dentro del caso Sobornos.

Duarte asevera que, en su caso, no se han cumplido los caminos procesales, ya que ni siquiera debieron convocarla a juicio. Recordó que en un principio la fiscal la acusó de haber recibido 200 mil dólares de una empresa con la cual estuvo laborando. Luego, se dieron cuenta que esa empresa la contrató cuando pasaron muchos meses de haber salido del Gobierno, que no tiene nada que ver con los ministerios en los que trabajó y que lo que le entregaron fue el sueldo de dos años.

Considera que en este caso hubo un terrible fraude procesal, porque los cuadernos de Pamela Martínez fueron escritos en el transcurso del proceso y porque, además la fiscal juntó las tres acusaciones, por asociación ilícita, tráfico de influencias y cohecho. Desbarató la acusación para acusarla finalmente de cohecho, que es un delito que no prescribe.

Denunció que es perseguida, policías la hacen seguimiento, está con un grillete electrónico, como si fuera un delincuente peligroso. Aseguró que no huirá, que no saldrá del país, porque demostrará que es inocente.

Hasta el momento, dice Duarte, no se ha demostrado el delito de cohecho, porque no hay un acto o un contrato, ilegítimo o ilegal, comprobado a través de una pericia, que nunca hubo.

La exministra sostiene que todos los órganos de control absolvieron los contratos firmados por la secretaría de Transporte, que fueron adjudicados todos por licitación y suscritos por delegados, no por ella.