Existe escasez de grilletes electrónicos por daños provocados por quienes los portaron

Foto: El Universo

Solo hay 20 brazaletes disponibles y 1270 están en uso. El resto de estos dispositivos están en reparación o han sufrido daños que la garantía no cubre. 

Punto Noticias.- El número de grilletes electrónicos disponible no abastece la demanda.

En 2016, se adquirieron 4000 dispositivos de vigilancia electrónica (DVE) a un costo de USD 13,7 millones, pero 2631 están dañados.

Según el Servicio Nacional de Atención Integral a las Personas Privadas de la Libertad (SNAI), que maneja el monitoreo de quienes lo portan, hasta el pasado 18 de agosto, 1270 personas eran supervisadas y se definió la disponibilidad de otros 20 brazaletes.

La institución expuso que los daños registrados en los brazaletes obedecen a la manipulación de sus portadores como golpes, filtración de agua en su interior, daños de los cargadores  o cortar la correa que lo sostiene al cuerpo del acusado, lo que no cubre la garantía.

Indicó que cada dispositivo cuesta USD 1200 y que se efectúa un monitoreo las 24 horas del día, los 365 días del año a quienes lo portan.

Desde el 2017, 5143 personas han utilizado el grillete. En ese grupo están el expresidente Abdalá Bucaram; así como exministros, funcionarios, asesores y secretarios del Gobierno anterior.

La medida cautelar de llevar este tipo de dispositivos fue establecida en el Código Orgánico Integral Penal (COIP), vigente desde agosto del 2014, para garantizar la presencia del acusado en el juicio sin abusar de la prisión preventiva.

Para la jueza penal del Guayas Ruth Ronquillo la medida cautelar de colocar el dispositivo de vigilancia electrónica puede ser solicitada por el acusado a través de su defensa o por el fiscal.

Precisó que la única forma para que sea obligatoria la disposición del arresto domiciliario y el uso del grillete es por casos específicos, como por ejemplo, cuando se trata de una mujer embarazada o hasta los noventa días posteriores al parto, en adultos mayores, en personas con una enfermedad incurable en etapa terminal, una discapacidad severa o una enfermedad catastrófica, que no permita valerse por sí misma.

Pero advirtió que en esta época de pandemia resulta ineficaz, porque no existen los suficientes dispositivos para cubrir la demanda.

Fuente: El Universo, redes sociales