El Espectador relata como la Corte Suprema ordenó el arresto domiciliario de Álvaro Uribe

Foto: El Espectador

Según el expediente analizado por el medio de comunicación, se describe la intención del exmandatario para manipular a los testigos. 

Punto Noticias.- La Corte Suprema encontró otros detalles en el proceso siete en contra del expresidente colombiano Álvaro Uribe.

El Espectador describió que existiría un nexo entre Mario Uribe y el testigo Carlos Enrique Vélez, quien habría mentido en favor de Álvaro Uribe.

Diego Cadena también habría aportado como evidencia un audio que, al parecer, él editó en su favor, y daría más claridad sobre el rol de Enrique Pardo Hasche. Es así como el expediente del exmandatario tendría nuevos insumos.

Álvaro Uribe se encuentra en su finca El Ubérrimo, en Córdoba. Allí permanece luego de ser diagnosticado con coronavirus, pero sin duda estos días han sido de los más difíciles para el ahora senador, ya que la Corte Suprema de Justicia ordenó su detención por soborno en actuación penal y fraude procesal, debido a que habría intentado manipular a testigos para beneficio propio. Al igual que él, su exabogado Diego Cadena, también es parte procesal.

En un documento de 1.554 páginas, cuyas minucias revela El Espectador, la Corte Suprema dejó plasmadas todas las pruebas que tiene para inferir que las andanzas de Cadena (que fue quien entró en contacto directo con los testigos a manipular) no fueron a espaldas del expresidente Uribe, como él ha sostenido ante la justicia, sino que se cometieron con un Uribe plenamente consciente de los riesgos en juego.

Según las apreciaciones de la Corte, de parte del expresidente Uribe hubo “persistencia en el abordaje, presión y ofrecimientos indebidos o ilegales hacia los potenciales testigos”.

En esa lista estaría Juan Guillermo Monsalve, a quien Uribe habría tratado de convencer (con la presunta ayuda del representante Álvaro Prada, de Diego Cadena, de Victoria Jaramillo y de Enrique Pardo Hasche), para que se retractara, pues Monsalve declaró que Uribe fue promotor del bloque Metro en Antioquia.

Asimismo, se habría actuado con los exparamilitares Carlos Enrique Vélez y Eurídice Cortés, a quienes les habría ofrecido prebendas para que dieran testimonios que ayudaran a su causa.

Mientras, el nuevo abogado de Uribe, Jaime Granados, insistió en la inocencia de su cliente, al afirmar que no le habría pedido a nadie que sobornara a ningún testigo.

La Sala de Instrucción se tomó 10 meses para revisar todo el expediente y proceder en derecho.

El pasado 3 de agosto, cinco de los seis magistrados de la Sala de Instrucción determinaron que Uribe debía quedar bajo detención domiciliaria. En criterio de la Corte, existían motivos graves y fundados que permiten inferir que el senador Álvaro Uribe podría incurrir en conductas dirigidas a la obstrucción de la justicia.

Como parte del proceso, la Sala pidió a la Fiscalía que investigue al exsenador Mario Uribe Escobar, primo del expresidente Uribe, y al abogado Samuel Arturo Sánchez Cañón, con el fin de  conocer cómo llegó Diego Cadena a Carlos Enrique Vélez, el exparamilitar que envió dos cartas a las autoridades en favor de Álvaro Uribe y que luego admitió haberlo hecho a cambio de prebendas.

El 5 de abril de 2018, el abogado Diego Cadena se reunió con Deyanira Gómez, esposa de Juan Guillermo Monsalve. En esa reunión, se supone, iban a concretar la retractación por parte de Monsalve.

De esa reunión con Deyanira Gómez salieron dos grabaciones: cada uno hizo una por su cuenta, sin decirle al otro y se las entregaron a la Corte, las cuales fueron cotejadas.

Para la Corte Suprema es claro que el testigo Juan Guillermo Monsalve no quiso retractarse, sino que fue instado a ello por múltiples vías.

Además, la Corte dejó en claro que algunos integrantes de la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) o asesores de Álvaro Uribe tuvieron un protagonismo inusual en la búsqueda y consecución de información, así como de testigos que sirvieran a sus intereses en los procesos penales.

El ente de justicia también dijo que la táctica de enviar pruebas para su conocimiento fue una maniobra para “hacerlos caer en errores”. Por esta razón, la Sala de Instrucción señaló que no encuentra válida la posición de Uribe de declararse víctima.

Ante este escenario y con el fin de evitar que Álvaro Uribe vuelva a actuar de la misma manera, la Corte ordenó la prisión domiciliaria.

Fuente: El Espectador, redes sociales