El alcalde de Quito no entiende el significado de la responsabilidad administrativa, según Roque Sevilla

Imagen referencial / El Universo

Ha llegado el momento de decir basta y poner un punto a la corrupción en el servicio público y especialmente en Quito, agregó.

El empresario y exalcalde de Quito, Roque Sevilla, insistió en que un empresario ambateño le hizo saber que uno de sus contratistas fue a ofrecer divisiones de construcción rápida al Municipio capitalino y en el departamento legal una mujer se le acercó a pedirle un 20% de comisión a cambio de cerrar el trato: “Esto le hice saber al alcalde (Jorge Yunda) a través de la concejal Luz Elena Coloma y a través del presidente de la Cámara de Comercio de Quito Patricio Alarcón”.

“Yo denuncie un caso y lo hice de manera respetuosa y cuidadosa, le hice llegar la información al alcalde, no para armar un escándalo político, no tengo interés en la política, porque tengo gran interés en que mi ciudad se distinga por la honestidad y por la efectividad”.

Criticó que la respuesta del burgomaestre haya sido el pedirle el nombre de la funcionaria que incurrió en ese acto, pues según Sevilla, es Yunda quien debe saber las personas que están encargadas de los contratos: “Y no pedirle al exalcalde que haga investigación”.

Con esa base manifestó que existe una confusión en las autoridades municipales sobre a quién corresponde la responsabilidad de las irregularidades que se detectan: “Eso de pasarle a la fiscalía la investigación cuando uno internamente se puede dar cuenta si las cosas están bien o mal me parece un no entendimiento de la responsabilidad administrativa que tiene el alcalde de Quito”.

Dijo sentirse muy ofendido al ver que en el Municipio no brilla la honestidad sino todo lo contrario pues, a su criterio, hay tolerancia absoluta a los actos de corrupción: “Eso es inaceptable y viene sucediendo desde hace rato, las denuncias sobre temas de corrupción menos o mayor tiene tres periodos de alcaldías y eso es lamentable y lo lamentable es que los quiteños lo hayamos tolerado”.

De ahí que instó a la ciudadanía a decir basta y poner un punto a las irregularidades en el servicio público, especialmente en Quito.

“Creo que tenemos hacer una cruzada quiteña y nacional en contra de la corrupción hay que tomar medidas a todo nivel, desde el lado del servidor público vergonzoso que demanda y acepta y el sector privado también que cree que si no coima no sale adelante”.

Ejemplificó con los sobreprecios en la compra de pruebas PCR por parte de la Secretaría Metropolitana de Salud, y el desvío de USD1,3 millones de la empresa de Agua Potable a cuentas en Estados Unidos y Hong Kong: “Esto ya es la desvergüenza absoluta”.

Fuente: Ecuador Radio