El acoso es un problema estructural que proviene de un aprendizaje cultural: dicen expertas

Foto: Pichincha Comunicaciones

Ambas señalan la necesidad de que figuras públicas no den declaraciones que podrían normalizar el acoso.

Luisa Villacís, abogada especialista en Género, violencia y Derechos Humanos de INREDH y Sara Herrera, psicóloga clínica, analizar el tema del acoso en la sociedad ecuatoriana, ambas coincidieron en que el problema deviene de un aprendizaje cultural.

Villacís indicó que el acoso no solo se enmarca en lo sexual, sino también en el laboral y escolar; ejemplificando con el caso de Paola Guzmán Albarracín que fue llevado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIHD) luego de haber sido abusada durante dos años por el vicerrector y médico de su colegio, tras lo cual tomó fósforo blanco y falleció: “Y frente a la negativa de autoridades escolares y penales no avanzó el tema ni reparación a la víctima”.

Explicó que el acoso es violencia y que proviene de un problema estructural de la misma sociedad que lo normaliza: “La mayor parte de población que sufre acoso son mujeres y LGBT”.

Herrera detalló que los efectos del acoso empiezan a evidenciarse en la autoestima de una persona porque en ese contexto se genera presión, fuerza y se ataca: “Y la víctima se pregunta por qué a mí”.

Señaló que este problema se normaliza desde el hogar cuando se considera natural que una mujer pierda su autonomía y se entregue totalmente a la familia. En ese contexto lamentó que autoridades y figuras públicas se expresen del acoso como algo jocoso o sin importancia.