Egas contragolpea

Por Andrés Luna Montalvo

Cuando el pasado 24 de abril, los seis integrantes del directorio de la Federación Ecuatoriana de Fútbol “tomaron por asalto” la presidencia del organismo, desplazando a un incauto y desprevenido Francisco Egas que se quedó sin mayoría no solo en el directorio sino en el Congreso de Fútbol, no se imaginaron el violento contragolpe que el hombre del “Grupo Egas” podía fraguar.

Egas ha demostrado saber poco de política, pero mucho de estrategia de defensa, basta con mirar los noticieros de Teleamazonas, canal al que la opinión pública relaciona con el Grupo Pichincha, para sospechar que el escudo mediático que lo cubre es poderoso. Desde esas trincheras se han desempolvado las acusaciones en Fiscalía que recaen sobre Miguel Ángel Loor, presidente de la Liga Pro y el primero en sentarse en el escritorio de Jaime Estrada apenas se declaró el “golpe de estadio”, esas investigaciones que se guardan en el congelador “para cuando la ocasión lo amerita”. También Amilcar Mantilla sintió los golpes bajos, cuestionándole en reportajes de horario Triple A hasta la probidad de los balones que compró para el balompié femenino.

Francisco Egas crece, con el respaldo de la FIFA y Conmebol sigue siendo el que firma los cheques de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, pero su trono es una silla de dos patas, vacilante, endeble, que oscila de un lado a otro. El ex presidente del Deportivo Quito le advirtió que la deuda al abogado de Luis Saritama por el que supuestamente debía hipotecarse al Banco Pichincha el edificio de la Federación no era tal, que no se pagara, pero Juan Manuel Aguirre dice que Egas no le contestó el teléfono, tampoco el WhatsApp. Luego vino un deslenguado Antonio Valencia, quien con la autoridad de ser uno de los tres mejores futbolistas en la historia del país, se atrevió a decirle que “este tipo es mala persona”, siendo el único que ha hablado con frontalidad sobre su versión del “Piso 17”, argumentando que en su habitación estaban futbolistas que no se toman ni una cerveza.

Parece que las heridas que le han infringido a Egas son letales, pero sus adversarios también vienen golpeados del combate corsario y no les alcanzará para quedarse con el botín. Nassib Neme, el dirigente más importante de los que impulsaron a Estrada, se ha sacado de encima el rollo de la Federación y ha dicho que lo suyo es la Liga Pro. Por lo pronto, la “pelea de compadres” ha hecho que sus cueros salgan a secarse al sol, a vista de la afición deportiva, que como lamentaba Luis Chiriboga durante su malogrado periodo, “quiere que a la selección le vaya mal”, en un sentimiento plenamente comprensible, porque cuando los resultados van bien la basura se mete bajo la alfombra, pero cuando van mal, es más fácil percibir el olor a podrido.