Denunciarán a Bolsonaro por trato ultrajante a una niña

Foto Página 12

En medio de carcajadas, el gobernante preguntó a la niña Esther Castilho cuándo fue su “iniciación”, al mismo momento que buscaba, y obtenía, la complicidad de los asesores.

Punto Noticias.- Denunciarán a Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, esta semana ante la justicia por haber “ultrajado” moralmente a una niña con comentarios de connotación “sexual”. En medio de carcajadas, el gobernante preguntó a la niña youtuber, Esther Castilho, cuándo fue “iniciación”, al mismo momento que buscaba la complicidad de sus asesores que lo alcahuetearon en el Palacio de Alvorada en su programa semanal en vivo, con gran audiencia en las redes sociales, transmitido en directo por radio Jovem Pan, una de las más populares del país.

“Estamos frente a algo extremadamente grave (…) vimos cómo el presidente habla con una niña de 10 años con doble sentido, con una connotación que refiere a la sexualidad”, observó la diputada Maria do Rosario Nunes.

“El presidente ha violado la Constitución y el Estatuto del Niño y el Adolescente, dado que en ambos se dice claramente que ningún menor puede ser sometido a un trato ultrajante como éste”.

“Lo denunciaré ante el Ministerio Público Federal en mi condición de coordinadora del Frente Parlamentario de Defensa de los Derechos de los Niños, formado por decenas de congresistas, junto a un grupo de entidades de la sociedad civil”, concretó la parlamentaria del Partido de los Trabajadores (PT).

Entre hasta el miércoles 16 de septiembre, se entregaría la denuncia a la Procuraduría, después otra denuncia ante los foros internacionales en donde el ocupante del Palacio del Planalto ya había sido acusado por violaciones de los derechos humanos.

“A él le gusta bromear sobre estos temas delicados con alusiones sexuales, como se vio ese programa”.

Esta pequeña youtuber Esther Castilho, es hija de una familia del interior de San Pablo, quien suele presentarse con un sombrero de cowboy blanco, una estética muy al uso de los “farmers” bolsonaristas, ya había estado en medio de algunos ministros en una reunión de gabinete y después fue invitada el 7 de setiembre, al acto del día de la independencia.

En esa ceremonia Bolsonaro había recorrido los jardines de la mansión oficial a bordo de un Rolls Royce junto a diez jóvenes, ninguno portaba la mascarilla obligatoria para evitar el contagio del coronavirus.

Estas escenografías señalan que el referente de la ultraderecha sudamericana apunta a rodearse de jóvenes para edulcorar su imagen como una estrategia política más amplia, donde incluye el pago de subsidios a la población más humilde, y está destinada en el corto plazo a las elecciones municipales de noviembre y en el intento a su reelección en 2022.

Ya en la noche del 7 de setiembre, pronunció un discurso en cadena nacional de radio y televisión donde asoció el día patrio al golpe de estado de 1964, que habría sepultado al fantasma del “comunismo” con una dictadura (Bolsonaro no la llama por su nombre) de 21 años.

Por otro lado la congresista Maria do Rosario Nunes, quien fue ministra de Derechos Humanos en el primero de los dos gobiernos de la presidente Dilma Rousseff (el segundo fue interrumpido por un golpe en 2016), período durante en el cual el Parlamento aprobó la creación de la Comisión de la Verdad sobre la dictadura militar.

En 2011 el entonces diputado Bolsonaro, activista de la dictadura y la tortura, se opuso a la formación de ese organismo con la misma rudeza que intimidó a Rousseff y a Nunes. El duelo entre Bolsonaro y la diputada Nunes viene de lejos.

En el año 2003 el legislador Río de Janeiro, la agredió de hecho a la congresista de Rio Grande do Sul, con un empujón, ante la mirada perpleja de los cronistas parlamentarios, a fines de 2014, ella lo amenazó de estupro dentro del recinto de la Cámara baja.

Este escándalo no quedó allí, en 2017 el Superior Tribunal de Justicia, condenó por daños morales al excapitán, obligándolo a pagar una indemnización de unos USD 5.000 de aquella época , que fueron donados por la víctima a ONGs feministas.

“Ese proceso fue muy comentado porque tocaba un tema como el estupro, era una amenaza contra mí, pero esta nueva representación es más grave, porque atañe a una persona indefensa, vulnerable, una niña y afecta los derechos de los menores”, recuerda Nunes.

En la controvertida transmisión en las redes sociales que fue al aire el jueves 10 de setiembre, Bolsonaro utilizó su conversación manipulada con la niña para justificar, valiéndose de argumentos superficiales, el trabajo infantil y atacar la vacunación obligatorio contra el coronavirus.

Igual de frívolo para justificar su misoginia: contó que siendo diputado, una senadora lo acusó de ese desprecio a las mujeres y que nunca había escuchado esa palabra. “Entonces le pedí a un asesor averiguara qué quería decir misógino, para saber si me está insultando o elogiando”, recordó él soltando una risotada que fue celebrada por sus colaboradores. Es la violencia banalizada.

La palabrería presidencial que indulta la misoginia e inculca el rechazo a la vacuna tiene consecuencias porque “él forma opinión, influye en el comportamiento” de sus simpatizantes, destaca Maria do Rosario Nunes.

Allí, la legisladora asume el caso de la niña youtuber y finaliza con una reflexión. “Si los bolsonaristas lo siguen a su líder cuando habla de la vacuna y la misoginia, también podrían seguirlo en sus comentarios con insinuaciones sexuales sobre la niña, éste no fue un comentario irresponsable, esto que hizo Bolsonaro fue una actitud delictiva”.

Fuente: Página 12