Denuncian a flotas pesqueras chinas por cometer presuntas irregularidades en varios países de Sudamérica

Barcos de flota pesquera china presuntamente apagan sus sistemas de ubicación y clonarían embarcaciones para ingresar a zonas económicas exclusivas en el océano de Argentina, Chile y Ecuador.

 

Punto Noticias: En tiempos de Covid-19, la pesca ilegal no se detiene, en los últimos meses, la armada argentina ha protagonizado varias persecuciones en altamar tras sorprender a barcos pescando ilegalmente al interior del territorio marítimo de ese país. Estos operativos llevaron incluso a la detención de dos embarcaciones: una china y otra portuguesa.

En julio de 2020, luego de un patrullaje en el barco Esperanza de Greenpeace, se pudo captar imágenes submarinas al límite de la ZEE argentina que evidencian un desequilibrio en el ecosistema marino, similar a un bosque arrasado después del desmonte.

Greenpeace afirmó que la presencia en el océano de una flota de casi 400 buques de flotas principalmente surcoreanas, taiwanesas, españolas y chinas, utilizan técnicas destructivas de pesca, sin respetar temporadas, obstruyendo los tiempos naturales de concentración de nuevos peces juveniles y la reproducción de las especies.

Esta flota viaja por aguas internacionales, pero también busca la forma de ingresar a zonas protegidas, asegura Milko Schvartzman, conservacionista que lleva más de una década rastreando a esta ciudad flotante. Trabajó por 18 años en la organización Greenpeace y ahora lo hace para otra organización ambientalista de su país, Argentina.

El experto explica que esta flota opera en aguas cercanas a los mares territoriales de varios países de Sudamérica y que permanentemente busca el ingreso a zonas económicas exclusivas.

«Lo que hace esta flota es ir en la temporada de mayor crecimiento del calamar gigante, que es el calamar más capturado en el planeta, especialmente por este tipo de flotas, flotas furtivas porque no respetan un control. La estrategia de ellos es comenzar a pescar entre mayo y noviembre, que es la temporada más alta de esta especie», indica Shvartzman.

Añade que entre noviembre y diciembre esa flota migra hacia el sur, pasan por el Estrecho de Magallanes, entre Chile y Argentina, el Estrecho de Drake, y cruzan al Atlántico sur.

«Y de diciembre a abril o a mayo, la flota opera enfrente de la Zona Económica Exclusiva de la Argentina. Son las mismas embarcaciones. Yo las tengo rastreadas. Esa es la estrategia: En la mitad de un año operan en el Pacífico y la otra mitad en el Atlántico», detalla.

COMO BURLAN LOS CONTROLES

Entre mayo y abril pasado, la Prefectura Naval de Argentina detuvo al barco pesquero chino Hong Pu 16 por pesca ilegal dentro de la Zona Económica Exclusiva del país sudamericano. Este tipo de aprehensiones han sido recurrentes, aunque también hay naves chinas que han escapado a mar internacional.

Shvartzman explica que las embarcaciones de un determinado tamaño, como las pesqueras, tienen la obligación de usar un sistema denominado Sistema de Identificación Automático, dispuesto por la Organización Marítima Internacional (OMI), para evitar las colisiones en alta mar. Este sistema, que emite una señal de radio, transmite el nombre, la ubicación, velocidad y otros detalles de la embarcación.

«La flota china es la flota que más desactiva los sistemas de identificación automático. Si yo no estoy donde está la embarcación es imposible descubrir esa embarcación. La flota china lo hace permanentemente y lo suelen hacer para ingresar ilegalmente a las zonas exclusivas de nuestros países», alerta el especialista.

MÁS ILEGALIDADES

Unos 100 barcos estarían entrando a pescar ilegalmente al mar argentino en plena pandemia COVID-19.

Las flotas furtivas también burlan los controles con la clonación de nombres y matrículas.

«Porque una de las dos desactiva el sistema satelital, entonces parece que está pescando una sola embarcación, pero son dos. Existen embarcaciones mellizas o gemelas como les llamamos», refiere Shvartzman especialista ambientalistas.

El caso más reciente fue identificado en mayo cuando una embarcación china huyó de la Prefectura Naval de Argentina. Investigadores de Global Fishing Watch, una plataforma digital de rastreo de embarcaciones, detectaron que esa embarcación tiene el mismo número de identificación que otro barco pesquero chino, reseña el portal Mongabay Latam.

Días atrás el conservacionista Milko Shvartzman realizó un ejercicio con la ayuda de la plataforma Marine Traffic para monitorear las embarcaciones chinas en las cercanías de Galápagos.

«Yo tomé una imagen hace un par de días y conté 120 embarcaciones chinas, cuando se habla que son 260, o sea, que la mitad de la flota tenía el sistema de detección satelital», cuenta el especialista.

«Las flotas están colocadas en áreas de tránsito de la vida marina. Esto pone en riesgo a nuestras rayas, tortugas, lobos entre otros», detalla la bióloga Sofía Green Iturralde, consultada por la agencia de noticias AINE. (C.D.A.)

 

FUENTE: Greenpeace