Autoridades habrían omitido pruebas en caso que involucra a Jacobo Bucaram, advierte abogado

Además, indica que credenciales falsas de la DEA fueron entregadas por un supuesto funcionario de Gobierno

La instrucción fiscal en contra los extranjeros, Shy Dahan y Oren Sheinman, concluyó hace 15 días. Las autoridades detuvieron a los extranjeros en Santa Elena con más de USD 100 000 y credenciales falsas de la DEA, ahora la Fiscalía los acusa por los presuntos delitos de enriquecimiento privado no justificado y delincuencia organizada.

Ante esto, Héctor Gabriel Vanegas, abogado de uno de los extranjeros, indicó que ellos fueron intermediarios en la venta de insumos médicos durante la pandemia  y que eso es de conocimiento de las autoridades.

Además, alertó que nunca se explotó el celular de su cliente, pese a que en su versión habría mencionado que tenía videos, chats y fotos de las personas que le entregaron el dinero y los cuestionados documentos.

El jurista también detalló que Sheinman indicó, en su declaración, que Jacobo Bucaram Pulley era su cliente y habría adquirido 21.400 cajas por USD 321.600, dinero entregado en efectivo. Esta transacción se habría realizado en una casa situada en Kennedy Norte, donde esperaba Bucaram junto con otras 15 personas.

Sin embargo, Vanegas recalcó que nunca se llamó a declarar ni a Bucaram ni a nadie más, pese a las versiones. Además, detalló que los insumos fueron enviados desde Quito, por un supuesto empresario, identificado como Bryan P. V., quien días antes de la captura puso una denuncia contra los extranjeros por estafa, pues nunca le cancelaron el valor de este pedido.

De la misma manera, Oren manifestó que los documentos falsos que portaban fueron entregados a ellos en un edificio de la capital, por hombres que se identificaron como la guardia personal de un alto funcionario del Gobierno.

Ante esto, Vanegas aseguró que en los celulares que están bajo custodia de las autoridades está también una foto de ellos en el momento de la entrega de las credenciales. Para concluir, contó que los extranjeros reenviaron esas pruebas a sus familiares en el exterior antes de ser capturados cuando iban a Salinas.

 

Fuente: El Universo