Asesinato de cinco jóvenes estudiantes consternó a toda Colombia

Foto EFE

No se conocen los motivos de la matanza, pero la primera hipótesis de la Fiscalía fue que al parecer intentaron secuestrar al hijo del propietario de la finca, que es un ingeniero.

Punto Noticias.- Decenas de ciudadanos asistieron este lunes 25 de enero del 2021, a los velatorios de cinco jóvenes estudiantes, tres hombres y dos mujeres, con alrededor de 17 y 18 años, quienes fueron asesinados el fin de semana, cuando se encontraban en una finca en la localidad de Buga, en Colombia.

 

“A veces en Colombia se vuelve cultura estos hechos de violencia y lo que queremos nosotros con esto es que en la memoria histórica esto no desfallezca porque son jóvenes y niños”, expresó, quien fue su rector en el Liceo de Los Andes, Robinson Lizcano Echeverry.

Las jóvenes víctimas eran Juan Pablo Marín Pérez, Nicolás Suárez Valencia, Sara María Rodríguez García, Valentina Arias y Jacobo Pérez, ellos visitaron una finca en la vereda (aldea) de Cerro Rico, cerca de Buga, de pronto cuatro hombres armados llegaron a las tres de la madrugada de este domingo 24 de enero del 2021, timbraron a la puerta y los mataron a tiros.

Cuatro de ellos murieron de contado y Jacobo Pérez, lo trasladaron a un centro asistencial donde murió el domingo por la tarde. Los delincuentes hirieron también al mayordomo de la finca, Ramiro Martínez, de 60 años, y a otro menor de 17 años, Santiago Tascón.

No se conocen los motivos de la matanza, pero la primera hipótesis de la Fiscalía fue que al parecer intentaron secuestrar al hijo del propietario de la finca, que es un ingeniero.

“Se dan cuenta de que no alcanzan a secuestrar a esta persona que se pensaban llevar y es donde ocurre el infortunado hecho del tiroteo”, comentó este domingo el secretario de Seguridad de Cali, Carlos Alberto Rojas, a un medio local.

En Buga, una ciudad del departamento del Valle del Cauca, reina la indignación y tristeza. Por su parte la Alcaldía decretó tres días de luto oficial, mientras que familiares y amigos hicieron misas y homenajes a las víctimas.

Estos cinco jóvenes eran amigos de la infancia, juntos fueron al colegio y estaban en la finca, propiedad del padre de Jacobo, para despedir a Juan Pablo, que se iba a mudar a Medellín para estudiar.

En los videos que publicaron esa misma noche en redes sociales se les podía ver riendo, festejando, mientras inflaban flotadores y jugaban a lanzar fichas a la rana.

“Nicolás, Jacobo, Juan Pablo, Sara y Valentina eran jóvenes con sueños, con disposición de trabajo… Eran jóvenes que estudiaban, se esforzaban, con familias de profesionales que todos los días trataban de hacer patria para que sus hijos tuvieran la mejor educación”, señaló Lizcano.

Nicolás y Jacobo, eran deportistas y representaron al colegio y al municipio en competencias y ligas de hockey sobre patines; Valentina, la única menor, se acababa de graduar de bachillerato y Sara estaba comenzando el segundo semestre de medicina veterinaria.

Nicolás, que acababa de cumplir 18 años, regresaba de una estadía de estudios en Australia para empezar ingeniería mecánica en la universidad, y Jacobo de un intercambio en Canadá, y comenzarían esta misma semana el primer semestre de ingeniería civil, como su padre.

Los compañeros del equipo de hockey de Jacobo recibieron su féretro hoy en la catedral de Buga, con la vestimenta deportiva, los sticks en alto y la mirada pesada al suelo, en homenaje a su amigo.

Basta de resignación

“Yo creo que en Colombia ha reinado tanto la impunidad que hay un término que se utiliza que es la resignación, pero no podemos seguir pensando desde la resignación”, pidió Lizcano, en memoria de los jóvenes.

Se trata de la sexta masacre en lo que va de año en Colombia, según el registro de la ONG Instituto de Estudios para el Desarrollo de la Paz (Indepaz).

“Es la sexta masacre y aún no acabó el primer mes (de 2021)”, denunció el presidente de Indepaz, Camilo González Posso, que considera que es “una situación de alarma que ha llamado que desde el Consejo de la ONU se pida al Gobierno que tome medidas extraordinarias”.

Michelle Bachelet, alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, denunció el pasado 15 de diciembre, que cientos de personas murieron el año pasado en Colombia en masacres o como víctimas de asesinatos selectivos, lo que fue el caso en particular de líderes sociales y exguerrilleros.

Fuente: El Comercio