Agentes de la AMT daban seguridad a israelíes, según la hipótesis de Fiscalía

Imagen referencial: FGE

Las indagaciones hacen presumir que la organización, en la que está involucrado el expresidente Bucaram y su hijo Jacobo, cometieron, al menos, cinco delitos.

Punto Noticias. Según información recopilada por Fiscalía, los dos agentes motorizados de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) despejaban el camino para evitar que el vehículo de los israelíes Shy Dahan y Oren Sheinman fuera detenido en los controles fijos, que militares y policías montaron en las vías de Quito al iniciar la pandemia.

Las indagaciones demostrarían el nexo entre los uniformados y los extranjeros, que involucraron a Jacobo Bucaram.

Con orden fiscal, chalecos, uniformes y celulares de los agentes fueron sometidos a pericias, para determinar su grado de responsabilidad en el presunto esquema delictivo detectado en el país.

Los motorizados, además, otorgaban seguridad a los ciudadanos israelíes, cuando estos trasladaban mercadería y altas cantidades de dinero en efectivo, de acuerdo a los datos que maneja Fiscalía.

El acta de la audiencia, que se realizó la madrugada del jueves 13 de agosto, señala a un tercer agente, pero se dice que este no era motorizado, sino que hacía trabajo de oficina.

Estos funcionarios de la AMT, el expresidente de la República, Abdalá Bucaram, y su hijo Jacobo, son procesados por delincuencia organizada, tipo penal sancionado con cárcel de hasta 10 años, según el artículo 369 del Código Integral Penal (COIP).

Fiscalía sostiene la hipótesis de que todos se unieron para cometer al menos cinco delitos.

La denuncia que un hombre, identificado como Bryan, interpuso contra los israelíes, que se queja de que ellos se movilizaban con escolta, permitió obtener mayor información en contra de los agentes.

Según el denunciante, la última vez que vio a los extranjeros fue el 18 de mayo, cuando se pusieron de acuerdo para viajar a Guayaquil en dos carros, en donde les esperaba un cliente, que se trataría de Jacobo Bucaram.

Abdalá anunció que pedirá medidas cautelares ante la CIDH, porque, a su criterio, existieron violaciones en su detención.

El abogado de Bryan, César Valencia, se mantiene en que cerca de Santo Domingo su defendido perdió de vista el carro de Dahan y Sheinman, por lo que regresó a Quito. Según documentos judicializados, luego, por teléfono les preguntó por el dinero de la venta de las pruebas para covid-19.

El expediente del caso contiene la fotocopia de una transferencia de USD 2.000 que Bryan habría realizado a favor de uno de los agentes, por concepto de “seguridad”. Valencia aclara que esta fue una exigencia que hicieron los israelíes.

Como parte de las diligencias judiciales en contra de los agentes motorizados, la Fiscalía pidió las grabaciones de las cámaras de video cercanas al edificio en el que vivían Bryan y los israelíes, en el sector de la González Suárez, con el fin de conocer las actividades que realizaban en las afueras del inmueble.

En redes sociales aparecieron grabaciones realizadas en el interior del departamento alquilado por Dahan y Sheinman. Ahí se ve a dos personas vestidas con uniformes y chalecos de la AMT, que sonríen y bromear con otros.

En el expediente también consta la versión del guardia de seguridad del edificio, quien declaró que “se movilizaban en un vehículo color blanco, con vidrios polarizados, sin placas. Normalmente esas personas eran escoltadas siempre por varios sujetos que iban vestidos con uniformes de agentes de tránsito, que les brindaban seguridad o fungían como guardaespaldas de estos ciudadanos”.

Fuente: El Comercio.